NOVEDADES ELMEDICONET -----1 de Febrero de 2.000------ -30-1-00: Actualización de la sección de Reumatología, con más de 200 enlaces y amplia información acerca de la Artritis Reumatoide: http://www.geocities.com/elmedico/reuma.html -30-1-00: Actualización de la sección de Nutrición: http://www.geocities.com/elmedico/endocrino.html -30-1-00: Actualización de la sección de Noticias: noticias.htm ----------------------------------------------------------------- NOTICIAS MEDICAS: INDICE: 1-Sida: África sin esperanza 2-A propósito del tratamiento de la hepatitis C 3-Moxifloxacino (Actira®): un nuevo medicamento de amplio espectro 4-El debate de la eutanasia se reaviva en Bélgica tras la detención de dos médicos 5-Condenado un médico por estafar nueve millones a su aseguradora 6-Dar más oxígeno reduce a la mitad la tasa de infecciones quirúrgicas 7-Sentencia contra el 'Doctor Muerte' 8-Los investigadores de EE UU ocultan el 94% de los fracasos en terapias genéticas 9-Una de cada 5.000 liposucciones ocasiona la muerte de la paciente ----------------------------------------------------------------- 1-Sida: África sin esperanza El virus del VIH amenaza con reducir dramáticamente la población de un continente hundido en la miseria Treinta millones de seropositivos y un número similar de muertes previstas en los próximos 15 años -sobre una población global de 779 millones de habitantes- configuran al sida en África como una horrible epidemia de proporciones medievales. La extendida promiscuidad en unas sociedades para las que hablar del sexo, paradójicamente, es tabú -lo que dificulta las campañas de prevención- es una causa primaria del desastre. Pero también están las miserables condiciones sanitarias y el desinterés de los gobiernos locales. Sin la ayuda de los países ricos y sus empresas farmacéuticas será imposible contener esta masacre. Para leer el artículo completo ir a http://www.elpais.es/p/d/20000131/sociedad/sida.htm ----------------------------------------------------------------- 2-A propósito del tratamiento de la hepatitis C http://www.elpais.es/p/d/suplemen/salud/2sal1i.htm DIEGO REVERTE CEJUDO (01-02-00) El día 4 de enero apareció en EL PAÍS la noticia La terapia combinada triplica el índice de curación de la hepatitis C. En el texto se hacen algunas afirmaciones, atribuidas a los doctores Rafael Esteban Mur y Ricardo Moreno -sin duda destacados expertos a quienes respeto y admiro- que, tal como se exponen y leídas por personas que no conozcan el tema, pueden despertar expectativas que estimo prematuras e infundadas, e inducir además una demanda de tratamiento y, en consecuencia, de gasto inadecuada. Se afirma que la actual tasa de curación podría incrementarse hasta alcanzar el 65% en un futuro inmediato. La palabra curación significa: "Acción y efecto de curar o curarse" y curar, en la acepción más adecuada a nuestro contexto, quiere decir: "Hacer desaparecer cierta enfermedad" (María Moliner, Diccionario de uso del español, Gredos, Madrid, 1988, pág. 845). Desgraciadamente, lo que ocurre, en realidad, con la hepatitis C dista de ser una curación. No podemos confundir curación con "respuesta al tratamiento", que estoy seguro que es la expresión que habrán empleado mis ilustres colegas. En el caso de la afección que nos ocupa, no se ha podido observar todavía durante un periodo suficiente de tiempo la evolución de un número adecuado de enfermos como para poder saber qué proporción de enfermos se cura realmente. Cuando se habla de "respuesta al tratamiento" nos estamos refiriendo, según los casos, a: 1. Disminución de la cantidad de virus circulantes, que es lo que se mide, hablando en términos comprensibles para el no profesional, con la determinación de RNA viral. 2. Disminución de las cifras de transaminasas (que miden, más o menos, la cuantía de destrucción de células del hígado). 3. Mejoría de las características microscópicas del hígado en biopsias repetidas. 4. Mejoría subjetiva del enfermo, parámetro éste de poca utilidad en este caso, puesto que una gran parte de los enfermos están asintomáticos a lo largo de muchos años, sin que ello guarde relación con la situación real de sus hígados. En el lenguaje que emplean quienes se ocupan del estudio de este tipo de pacientes se viene aceptando como "respuesta mantenida" el hecho de que el enfermo mantenga durante 6 o, a lo sumo, 12 meses, tras concluir el tratamiento, bien niveles de transaminasas normales, bien negatividad del RNA viral, o bien mejoría del aspecto de la biopsia. Cuando se consultan las grandes bases de datos de la literatura médica (Medline, en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, y similares), se constata que ningún estudio de los que recogen dichas bases conlleva observaciones de más de un año tras suspender el tratamiento, tanto con Interferón solo, como con Interferón y Ribavirina asociados. Por otra parte, la mayoría de ellos señala que una gran proporción de enfermos recae cuando se suspende la medicación. Es también bien sabida que la proporción de los que responden depende, entre otras cosas, del llamado genotipo (características genéticas) del virus causante, del que hay varios, y que los infectados por el virus genotipo 1b, responden en muy poca proporción. Lamentablemente, este genotipo es muy frecuente en los enfermos españoles. Es cierta la afirmación de que, a relativamente largo plazo, una parte significativa de enfermos de hepatitis C desarrolla una cirrosis, un cáncer de hígado o ambas cosas. Sin embargo, no existen todavía, o al menos no están recogidos aún en las bases de datos mencionadas, estudios que hayan durado suficiente tiempo como para poder afirmar que el tratamiento evite o disminuya la frecuencia de estas complicaciones, aunque sea lógico pensar que un tratamiento que verdaderamente cure la hepatitis disminuirá o eliminará estos riesgos. Por otra parte, los tratamientos con Interferón y con Ribavirina durante los periodos en los que se aplican actualmente, comportan un número no desdeñable de complicaciones que, en aras a la brevedad, no enumeraré y, de momento, es imposible saber lo que ocurriría si se aplicaran durante periodos más largos. En mi modesta opinión, el mensaje que hay que transmitir a los ciudadanos es: 1. Que la hepatitis C es un serio problema sanitario en España y otros muchos países. 2. Que las medidas para evitar el contagio que se están tomando en los últimos años conducirán, muy probablemente, a una disminución del número de personas infectadas en el futuro. 3. Que es muy probable que, al cabo de unos años, gracias a las investigaciones de, entre otros muchos, los ilustres colegas mencionados, se introduzcan tratamientos que resuelvan o alivien mejor el problema. 4. Que, en consecuencia, deben promoverse y financiarse estas investigaciones y que los enfermos portadores de esta enfermedad deben acceder de buen grado a formar parte de grupos en los que, con las debidas garantías, se estudie la respuesta a éstos y a otros fármacos. 5. Que la disponibilidad de una vacuna, como la que ya existe para la hepatitis B, cambiará radicalmente el panorama de la hepatitis C. Diego Reverte Cejudo es jefe del servicio de Medicina Interna del Hospital General de Segovia. ----------------------------------------------------------------- 3-Barcelona, a 31 de Enero de 2.000.- Las enfermedades infecciosas respiratorias son una plaga que causan en España todos los años serios problemas, en especial ante la falta de antibióticos eficaces. La neumonía afecta a unas 200.000 personas al año en nuestro país, la mitad de los cuales requiere hospitalización. La mortalidad se sitúa entre el 5 y el 7 por ciento de los pacientes. La bronquitis, otra enfermedad respiratoria bastante común que afecta a casi el diez por ciento de la población española, en especial a las de mayor de cuarenta años, puede llegar a duplicarse en los próximos años. A fin de ayudar a controlar y solucionar este importante problema de salud pública, los laboratorios Bayer acaban de sacar al mercado un nuevo antibiótico eficaz contra dichas afecciones respiratorias, que según se ha demostrado es activo frente a las bacterias habituales en nuestro medio y supera la eficacia clínica de los antibióticos existentes hasta ahora. El Moxifloxacino (Actira®) es un nuevo medicamento de amplio espectro fruto de la investigación de Bayer que ya está presente desde hoy en España para combatir infecciones respiratorias: bronquitis, neumonías o sinusitis, provocadas por diferentes microorganismos. A diferencia de los medicamentos hoy por hoy en el mercado, la novedad de Bayer estriba en haber dado con un antibiótico capaz de erradicar rápida y eficazmente los patógenos clave causantes de estas infecciones, incluso los resistentes a los antibióticos actuales, propiedad especialmente notable en España, donde las tasas de resistencia a los antibióticos en uso es muy alta. El Moxifloxacino --principio activo del nuevo medicamento de Bayer denominado Actira-- cuenta asimismo con la ventaja de reducir notablemente su administración a una sóla vez al día y durante un periodo aproximado de cinco días, incrementando el cumplimiento del tratamiento por parte del paciente. Algunas de sus contraindicaciones hay que buscarlas en las habituales de dichos medicamentos como los niños, las embarazadas o los pacientes hepáticos, entre otros. Para más información: Química Farmacéutica Bayer, Dpto Médico: Dr. Emilio Gil, Tel.- 93 4956654 o Dpto Comunicación, Ignacio S. León Tel.- 629 789710 ----------------------------------------------------------------- 4-El debate de la eutanasia se reaviva en Bélgica tras la detención de dos médicos http://www.elpais.es/p/d/20000201/sociedad/debate.htm SANDRO POZZI, Bruselas La justicia belga ha inculpado de homicidio voluntario con premeditación a dos médicos del hospital regional de Lieja por haber realizado presuntamente la eutanasia a un paciente en fase terminal. El caso se produce en plena discusión en Bélgica de un proyecto de ley para la despenalización de la eutanasia, presentado por los grupos políticos que forman la coalición de gobierno de liberales, socialistas y ecologistas. La dirección del centro desmintió las primeras informaciones sobre un supuesto error en la identificación del paciente al que se aplicó la eutanasia y aseguró que el cuerpo médico "disponía del acuerdo de la familia y del consentimiento del paciente". Uno de los dos acusados permanece detenido y el otro fue puesto en libertad 24 horas después de haber sido arrestado. Raymond Rouelle, de 74 años, ingresó el pasado 5 de febrero en el servicio de urgencias del hospital de la Citadelle, en Lieja, aquejado de una enfermedad pulmonar degenerativa en fase avanzada que padecía desde hace años. Once días más tarde, el equipo médico del hospital decidió parar la asistencia respiratoria que lo mantenía en vida. "Sabía que había llegado su fin", declaró el abogado de la familia en un comunicado de prensa en el que lamenta que el caso esté "inevitablemente" politizado. El caso "está siendo utilizado para darle una dimensión que pone en causa el derecho de toda persona a no recibir un tratamiento inhumano y degradante para poder morir en dignidad", lamenta en el comunicado. Una carta anónima es la base de la denuncia contra los dos médicos por las circunstancias en las que se realizó el acto de eutanasia. Rouelle fue atendido en la sala de reanimación porque su estado se había agravado. El médico anestesista le inyectó 10 ampollas de morfina para aliviar su sufrimiento y pasó el relevo al cardiólogo. Este cambio de médico dio pábulo a la controversia al extenderse la noticia de que el fallecido fue otro paciente, pese a los desmentidos del hospital y de la familia. ----------------------------------------------------------------- 5-Condenado un médico por estafar nueve millones a su aseguradora 26/01/2000 Sevilla. El médico Manuel L.O. aceptó el 26 de enero una condena de un año y medio de cárcel por estafar 8,7 millones de pesetas a la compañía para la que trabajaba, para lo que rellenó falsos talones sobre atenciones a enfermos que en realidad nunca llegó a prestar. El juicio estaba previsto en la Sección Primera de la Audiencia de Sevilla pero no llegó a celebrarse porque la acusación particular, que ejerce la aseguradora Caja Salud, rebajó su petición de condena de nueve a un año y medio de cárcel, lo que fue aceptado por el acusado y por el fiscal, que hasta ahora solicitaba un año de prisión. Manuel L.O., de 41 años, estaba acusado de utilizar distintos métodos consistentes en prestar servicios a personas no aseguradas en la compañía, consignar en los talones actos médicos distintos a los realmente realizados, o bien prescribir a los pacientes una segunda actuación médica, que en realidad era inexistente. Según la acusación, estos delitos de falsedad en documento privado fueron realizados en numerosas ocasiones entre 1991 y mayo de 1996 por el médico en su despacho profesional de Dos Hermanas (Sevilla). El acusado percibía una cantidad por cada "acto médico" prestado a los asegurados de la compañía, para lo cual debía rellenar unos volantes o talones en los que especificaba el tipo de prestación y el paciente atendido, y que posteriormente liquidaba en un banco. "Con propósito de enriquecimiento, según el fiscal, Manuel llevó a cabo la citada falsedad en un número indeterminado de ocasiones, con las que consiguió defraudar a Caja Salud un total de 8.774.602 pesetas, informó Efe. ----------------------------------------------------------------- 6-Dar más oxígeno reduce a la mitad la tasa de infecciones quirúrgicas http://www.elpais.es/p/d/suplemen/salud/2sal1c.htm EL PAÍS , Barcelona (01-02-00) El índice de infecciones derivadas de las incisiones quirúrgicas se puede reducir a la mitad simplemente suministrando a los pacientes más oxígeno durante y después de la anestesia, según señala un nuevo estudio realizado en la Universidad de California, en San Francisco (EE UU). El trabajo muestra que esta práctica segura y barata puede salvar vidas y ahorrar tiempo y dinero, dado que las infecciones por las incisiones quirúrgicas son bastante habituales, a menudo prolongan la hospitalización y pueden incluso causar complicaciones mortales. En la cirugía colorrectal, por ejemplo, los índices de infección de la incisión varían entre el 9%-27% y a menudo aumentan la estancia en los hospitales en siete días, según indicaron los científicos. El espectacular hallazgo, publicado en el último número de la revista The New England Journal of Medicine, se basa en un estudio realizado con 500 pacientes sometidos a cirugía de colon en tres hospitales europeos. Los científicos observaron que el oxígeno adicional inhalado por los pacientes durante y después de la operación parece mejorar la capacidad del sistema inmune de luchar contra la infección. Esta investigación demuestra que el número de bacterias eliminadas está asociado directamente con la cantidad de oxígeno presente en los tejidos de la incisión. Según indican los autores del trabajo, la inhalación de oxígeno adicional aumenta notablemente la cantidad de oxígeno del que disponen los neutrófilos. "Ahora tenemos pruebas de que el aumento de los niveles de oxígeno durante la anestesia e inmediatamente después de la misma proporciona al ejército inmunitario más municiones para eliminar bacterias en la incisión propiamente dicha", afirma Daniel Sessler, profesor de anestesia y cuidados intensivos en la Universidad de California y principal autor del artículo. Los 500 participantes en el estudio (operados de cáncer de colon o enfermedad inflamatoria intestinal) fueron asignados aleatoriamente a la inhalación de una entre dos concentraciones de oxígeno durante la operación y dos horas después de la misma. A uno de los grupos se le administró el 30% de oxígeno como es habitual; al otro grupo se le dio el 80% de oxígeno. Ambos grupos recibieron idéntica cantidad de anestesia. Las infecciones de las incisiones quirúrgicas se desarrollaron en 28 de los 250 pacientes que recibieron el 30% de oxígeno, pero sólo en 13 de los 250 pacientes que recibieron una proporción de oxígeno del 80%. ----------------------------------------------------------------- 7-Un jurado británico condena a cadena perpetua a un médico por matar a 15 pacientes La policía sospecha ahora que el 'Doctor Muerte' acabó con la vida de 150 ancianas http://www.elpais.es/p/d/20000201/sociedad/harold.htm JUAN CARLOS GUMUCIO, Londres El médico británico Harold Shipman, alias Doctor Muerte, pasó ayer a los anales la historia criminal del Reino Unido tras ser declarado culpable de la muerte de 15 mujeres de Manchester. Su lugar como el más prolífico asesino en serie británico quedó garantizado durante la séptima jornada del juicio, que culminó ayer con 15 sentencias a cadena perpetua aparte de cuatro años por falsificar el testamento de una de sus víctimas para quedarse con una herencia de 350.000 libras esterlinas (96 millones de pesetas). La policía cree ahora que Shipman podría haber aniquilado a 150 pacientes. Harold Shipman (AP). Enfundado en un traje marrón a rayas, el barbudo médico de 53 años no movió una pestaña cuando el juez de la corona leyó el veredicto del jurado tras 33 horas de deliberaciones en Hyde, no lejos de donde Shipman mantenía su consultorio en la calle principal del apacible pueblo cercano a Manchester. Familiares de las 15 ancianas presentes en la corte rompieron en aplauso y llanto durante la lectura de la sentencia de uno de los casos más seguidos de la historia judicial del país. Esposado y sin emoción visible, Shipman abandonó la sala rumbo a la cárcel de la que nunca saldrá vivo. Fue un sobrio epílogo a uno de los más truculentos casos de maldad comparable a la implacabilidad de Jack El Destripador, supuestamente médico también, y otros pasajes igualmente siniestros en la historia criminal del Reino Unido. Aún así, el caso no está del todo cerrado: los investigadores sospechan que el número de víctimas podría superar al centenar si se tiene en cuenta una observación del equipo forense que estudió desde el año pasado la muerte de al menos 136 ancianas que acudían periódicamente al consultorio de Shipman. La policía dijo ayer que quizá el número de víctimas pueda elevarse hasta las 150. Shipman tenía alrededor de 3.000 pacientes. Un tercio de ellos eran mujeres que hoy descansan en el cementerio o cuyas cenizas han sido desparramadas tras incineraciones a las que acudió el propio Shipman en su calidad de médico de cabecera. Shipman fue desenmascarado poco después de la muerte de Kathleen Grundy, la ex alcaldesa de Hyde que murió el año pasado, a los 81 años. Las sospechas emergieron cuando la hija de la difunta, una abogada llamada Angela Woodroof, detectó una apreciable cantidad de errores en la firma de su madre. Llamó a la policía, que más tarde descubrió que el testamento había sido escrito en la máquina de Shipman. Ello lanzó a la policía a buscar otras pistas en el consultorio y éstas brotaron casi al unísono. El doctor Shipman administraba sobredosis de morfina a sus pacientes y luego acudía a certificar la causa de las muertes a "razones naturales dada la vejez de las pacientes". El "buen doctor" era, pues, el prototipo del asesino que, con una jeringuilla en una mano y borradores de testamentos en la otra, acudía a las casas de sus pacientes para cometer sus crímenes movido por razones que permanecen todavía en el misterio. Shipman, según fuentes policiales, pudo haber sido arrestado antes de completar su lista de asesinatos. Inicialmente, la policía rehusó revisar sus informes, pero cuando el caso saltó a la luz descubrió que sus anotaciones acerca de sus pacientes habían sido convenientemente alteradas. Shipman no era un experto en ordenadores. Por eso no se molestó en cambiar el disco duro de su máquina, donde los textos originales permanecieron invariables y, por lo tanto, mantuvieron la huella de que habían sido adulterados para enmascarar sus crímenes. "Ha llegado la hora de dictar la sentencia por sus atroces, abominables crímenes", declaró el juez con la mirada clavada en el rostro de Shipman. "A fin de conseguir sus aberrantes y malvados objetivos, aprovechó la ventaja de condición de médico, abusó groseramente de la confianza de sus pacientes. Todas y cada una de las víctimas fueron sus pacientes. Y usted las asesinó con una perversión calculada, a sangre fría, una perversión de sus habilidades como médico", declaró el juez. También ahora se ha sabido que Shipman tuvo problemas de adicción a las drogas en su juventud. Su afición a la morfina le valió una sentencia condenatoria y la expulsión del primer centro en el que trabajó. A este respecto, Shipman ha dicho que siempre se ha sentido fascinado por la farmacología. La opinión pública británica se pregunta cómo el sistema sanitario ha sido incapaz de desenmascarar antes a un elemento tan peligroso. Nadie anoche podría explicarse los móviles que llevaron a Shipman a convertirse en un asesino. ¿Un desarreglo mental? ¿Una arrogante sensación de controlar y determinar el poder de decidir entre la vida o la muerte? Respuesta exacta no existía en el inmediato efecto de la conclusión del caso Shipman. Los psicólogos no descartan la teoría de que la muerte de su madre, cuando Shipman pasaba por la pubertad, pueda encerrar el secreto de un resentimiento gradualmente magnificado hasta la conversión de Shipman en "el doctor muerte". ----------------------------------------------------------------- 8-Los investigadores de EE UU ocultan el 94% de los fracasos en terapias genéticas Un ensayo de la Universidad de Harvard fue suspendido en secreto tras morir tres pacientes http://www.elpais.es/p/d/20000201/sociedad/eeuu.htm JAVIER DEL PINO, Washington Hasta que el escándalo saltó a la prensa, el Instituto Nacional de la Salud (NIH) de EE UU sólo había sido informado de 39 de los 691 experimentos fracasados con terapia genética en hospitales y universidades del país, pese a que la ley obliga a comunicar todos los incidentes de este tipo. Ahora se ha sabido que varios pacientes han fallecido después de someterse a tratamientos genéticos. Un hospital vinculado a la Universidad de Harvard suspendió sigilosamente un experimento tras la muerte de tres pacientes, hecho del que no informaron a la autoridad sanitaria. Jesse Gelsinger, víctima de un ensayo de terapia genética (AP). La terapia genética se ha convertido en una de las áreas de investigación más prometedoras de la medicina. El tratamiento de enfermedades mediante la inoculación de genes alterados, o de versiones correctas de los genes que el paciente tiene defectuosos, es un campo de trabajo muy activo en Estados Unidos, aunque por el momento no ha producido ningún resultado claro. Al mismo tiempo, las hipotéticas ramificaciones y el desconocimiento de las consecuencias de la alteración genética a largo plazo han motivado políticas de supervisión especialmente estrictas. Lo que ahora se revela es el oscurantismo -ilegal- en el que se desarrollan prácticamente todas las investigaciones en este país, según informó ayer The Washington Post. La razón del secretismo es puramente económica: los investigadores temen perder la financiación si comunican los fracasos, y las empresas farmacéuticas que costean los ensayos se niegan a que los médicos faciliten información sobre los productos que emplean, para proteger así la exclusiva sobre la fabricación del fármaco. Los productos y las técnicas de terapia genética pueden convertirse en una mina de oro para la industria farmacéutica en las próximas décadas. Cuando la prensa estadounidense informó hace algunas semanas sobre el desarrollo de múltiples experimentos de los que el NIH no tenía conocimiento, este organismo sólo había recibido 39 informes con incidentes negativos; en cuanto se publicó la información, recibió de inmediato 652 documentos en los que se exponían problemas de todo tipo en otros tantos experimentos con tratamientos genéticos. La semana pasada las autoridades sanitarias de EE UU prohibieron a la Universidad de Pennsylvania la aplicación de tratamientos genéticos experimentales en sus pacientes tras conocerse que uno de ellos, Jesse Gelsinger, falleció tras haber sido inoculado con un virus alterado genéticamente. Los investigadores tampoco comunicaron que el mismo tratamiento genético aplicado a Gelsinger había provocado la muerte de dos monos en ensayos anteriores. La sistemática ocultación del resultado de los experimentos hizo pensar que este fallecimiento fue el primero ocurrido durante un tratamiento genético, pero ahora queda demostrado que anteriormente ha habido varios casos similares. El caso de un hospital de Boston, desvelado por The Washington Post, ha servido para constatar que el NIH sólo recibe información sobre un 6% de los experimentos genéticos que se desarrollan en EE UU, a pesar de que las leyes exigen que se presente "inmediatamente" un informe cuando surgen problemas de cualquier tipo en las pruebas con terapia genética. El centro médico Beth Israel Deaconess, asociado a la Universidad de Harvard (Boston), investiga el tratamiento de enfermos con cáncer terminal mediante terapia genética. En julio de 1998, una mujer de 74 años con cáncer de colon sufrió un repentino empeoramiento y murió ocho horas después de recibir unas células alteradas genéticamente para, supuestamente, neutralizar las células cancerosas de su organismo. Lo mismo ocurrió meses después, en la misma serie de experimentos, con una mujer de 46 años que sufría cáncer de mama. El tercer fallecimiento en el mismo ensayo -en el que participaban voluntariamente siete personas- fue el de un paciente de 74 años. Recibió un tratamiento genético (que habitualmente se administra con una inyección intravenosa) y se marchó a su casa. Dos horas después llamó al hospital porque sufría dolores en el pecho. Uno de los investigadores le citó para que regresara al centro médico dos días después. Cuando faltó a la cita, el médico llamó a la policía; los agentes descubrieron que el paciente había fallecido en su casa. Otro de los siete pacientes llegó a estar en estado crítico después de un tratamiento similar, lo que definitivamente impulsó al centro médico a frenar voluntariamente el experimento. Pero ni siquiera entonces los responsables del ensayo informaron al NIH. El responsable de la investigación, Richard Junghans, profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, asegura que los fallecimientos se deben en realidad a una serie de casualidades trágicas. En declaraciones a la prensa, Junghans aseguraba ayer que no sabía que estaba obligado a comunicar cualquier incidente al Instituto Nacional de la Salud: "No fue nuestro deseo evitar que los datos se revelaran públicamente. Fue algo inocente", asegura Junghans. En otro ensayo experimental en la Universidad de Tufts, también en Massachussets, dos pacientes murieron mientras se sometían a un tratamiento genético que trataba de conseguir el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos. Mañana se celebra una sesión de comparecencias en el Senado para analizar si el sistema actual de supervisión de los experimentos genéticos es eficaz. El padre de Gelsinger comparecerá para mostrar su indignación por los pocos controles con los que se desarrollaba el experimento en el que falleció su hijo. Pero también estará un representante de la Organización de la Industria Biotecnológica para pedir más margen de independencia y menos control gubernamental sobre lo que, según sus criterios, son técnicas protegidas por patentes. Los investigadores en terapia genética sí informan de sus fracasos a otro de los organismos que debe conocer, por ley, el resultado de sus trabajos: la FDA (Food and Drug Administration), la agencia del Departamento de Sanidad encargada de la regulación de alimentos y medicamentos. La principal razón es que la FDA está obligada a mantener en secreto los informes, mientras que el NIH los hace públicos. Además, corresponde a la FDA, no al NIH, la concesión o denegación de los permisos para la experimentación genética. Una de las compañías farmacéuticas que más dinero se juega en las investigaciones genéticas es Vical Incorporated, con sede en California. Su Director de Relaciones Financieras, Allan Engbring, aseguró ayer a EL PAÍS que la empresa facilita a la FDA la información exigida por las leyes, pero sólo entregan al NIH "lo necesario". Según Engbring, el NIH "no recibe toda la información porque eso sería abrumador". Sin embargo, reconoce que hacen firmar a sus investigadores cláusulas de confidencialidad y que es la dirección de Vical la que cumple con el requisito de informar a la FDA, no los médicos: "Nosotros concebimos los experimentos, los pagamos, escogemos a los investigadores y nos encargamos de su seguimiento y de informar sobre su progreso", asegura Engbrin. Lo mismo ocurre con los experimentos fallidos del hospital del Boston. Un portavoz aseguró a este periódico que en todo momento se informó a la FDA, pero no hicieron lo mismo con el NIH "porque no está claro" lo que debe enviarse al Instituto Nacional de Salud. ----------------------------------------------------------------- 9-Una de cada 5.000 liposucciones ocasiona la muerte de la paciente http://www.elpais.es/p/d/suplemen/salud/2sal1d.htm ISABEL PIQUER , Nueva York (01-02-00) Una de cada 5.000 liposucciones practicadas en Estados Unidos en los últimos cuatro años ha terminado con la vida de la paciente, según acaba de revelar un informe de la Asociación Norteamericana de Cirugía Plástica y Reparadora (ASAPS). La liposucción es una operación fácil y segura, pero se está practicando en circunstancias cada vez más precarias, debido a su gran popularidad, afirma el estudio. Dos mujeres de Valencia muestran en 1995 las secuelas de una infección tras una liposucción (R. Espinosa). El ASAPS recuerda que ésta es una intervención quirúrgica y debe ser considerada y atendida como tal. Pero la obsesión por la apariencia física y el anhelo por perder rápidamente unos kilos de más han hecho de la liposucción la operación de cirugía estética más practicada en Estados Unidos, con una media de 200.000 cada año. El informe del ASAPS, publicado en el último número de la Revista de Cirugía Plástica y Reconstructiva, revela que de las 496.000 intervenciones que se contabilizaron entre 1994 y 1998, 95 terminaron en muerte, con una cifra media de un fallecimiento por cada 5.224 liposucciones. Los autores del estudio, el doctor Frederick M. Gazer, de la Facultad de Medicina de Penn State, y su colega Rudolph H. de Jong, del Colegio Médico Thomas Jefferson, aseguran que la liposucción "no es un procedimiento tan seguro como debería ser" y que muchos de los que la practican no han tenido la formación suficiente. La operación se lleva a cabo cada vez más en la consulta del médico, en vez de en un hospital, lo que aumenta el índice de riesgo, en caso de complicaciones. La mayoría de estas muertes (23,1%) se debieron a una trombosis pulmonar, causada por un coágulo de sangre en los pulmones. Los fallecimientos ocurrieron en general un día después de la operación, en casa del paciente. La liposucción consiste en aspirar la grasa que se acumula en ciertas partes del cuerpo, como los muslos o el abdomen, a través de una pequeña incisión en la piel de unos seis milímetros, por medio de un tubo. Para evitar el dolor y posibles hemorragias, se introduce en las zonas tratadas una solución que contiene un anestésico local y una droga que contrae los vasos sanguíneos. Existen cuatro factores de riesgo al practicar una liposucción, según el presidente de la ASAPS, el doctor Fritz Barton: administrar una cantidad excesiva de fluidos (que sustituyen la grasa sustraída) y de anestesia local; aspirar demasiada grasa en una sola vez; llevar a cabo otras operaciones estéticas al mismo tiempo, y no tener en cuenta el estado de salud del paciente. "Desde 1998 hemos visto un aumento en el número de complicaciones", asegura Barton, que recuerda que la liposucción es una operación segura y fácil si se lleva a cabo en las condiciones adecuadas y por un cirujano cualificado. "El problema con la liposucción no es que sea peligrosa, sino que ni los cirujanos ni los pacientes se lo toman bastante en serio. No existe la liposucción a la hora del almuerzo. Es una intervención segura como cualquier otra, pero se ha convertido en una combinación de codicia, ignorancia y pura despreocupación por lo que le pasa al paciente", asegura el doctor Gerald Pitman, de la Universidad de Nueva York. ----------------------------------------------------------------- Para borrarse de la lista, sólo tienes que ir a la página www.elmedico.net y pulsar sobre el botón de "Suscribirse a la lista", y seguir las instrucciones. O bien envia un email a contacto@elmedico.net y pones unicamente en el cuerpo del mensaje "BORRAME". Un saludo: J.Eduardo Dr. Jose Eduardo Gonzalez Diaz - contacto@elmedico.net http://www.elmedico.net Director de MEDSPAIN: Revista Digital de Medicina http://www.medspain.com y www.medspain.es director@medspain.com ________Visitanos__________________ Equipo de NetSurfers: En L@ ReD: La Nueva Revista de Internet http://www.webred.com elmedico@geocities.com